LA LECTURA
La lectura es un proceso fundamental en nuestro crecimiento intelectual ya que por medio de ella se extiende el espacio lector, desde el hogar y el vecindario hasta la totalidad del mundo. Es también un proceso complejo dentro del cual se distinguen procesos simples que lo componen y que configuran diferentes aspectos que no se oponen, sino que se complementan. Es a la vez un proceso sensorial o perceptivo, es también una respuesta, es un interés, es una herramienta. “Leer es descifrar códigos en el mundo”.
Constantemente estamos leyendo: desde un gesto hasta las publicidades, desde las señales de tránsito hasta una novela o las noticias de un diario. Tanto signos icónicos como lingüísticos son susceptibles de ser leídos. En una cultura, todo habla y “nos habla” esperando que seamos capaces de interpretar esos mensajes.
¿En qué consiste leer?
Constituye una interacción entre lector y texto.
Leer es, antes que nada, establecer un diálogo con el autor, comprender sus pensamientos, descubrir sus propósitos, hacerle preguntas y tratar de hallar las respuestas en el texto.
Es un acto de razonamiento y de construcción de una interpretación a partir de la información y de las pistas o claves que nos proporcionan el texto y los conocimientos del lector.
Saber leer es saber mirar más allá de la superficie en que se encuentran esos signos que denominamos palabras, aunque no de cualquier manera sino a partir de cierto rigor que está relacionado con el texto y las claves que éste nos proporciona. Se trata, entonces, de dejar de ser lectores semánticos para convertirnos en lectores críticos.
¿Para qué leemos?
Sabemos que podemos leer con distintos objetivos: para encontrar una información que necesitamos, para saber qué pasos es necesario seguir para instalar una computadora o para elaborar una torta, para disfrutar de nuestro tiempo libre, para ser capaces de opinar sobre algún tema o estar en condiciones de justificar una idea, para criticar, etc. Ahora bien, frecuentemente necesitamos interpretar un texto, pensar qué nos sugiere o qué nos propone, pero encontramos dificultades en procedimiento. Se trata, entonces, de saber cómo proceder o cómo realizar la actividad de manera satisfactoria o acertada.
Aquí hacemos hincapié en la lectura, puerta de acceso de toda ciencia y actividad, desde la más simple a la más compleja. Esta herramienta es fundamental en tu tarea como estudiante y, luego, como profesional.
¿Pero… cómo leer?
- Bajada: aparece sobre todo acompañando textos periodísticos. Se coloca por debajo del título, con letra más pequeña. Destaca un hecho importante o crucial de la información del texto.
- Bibliografía: lista de autores y sus obras ordenada alfabéticamente. Hay variaciones en la forma de consignar a un autor y su obra, ya sea libro, capítulo, artículo de revista, etc.
- Cita: fragmento inserto dentro de un texto. Posee fundamentalmente dos objetivos, remitir a la fuente de donde se extrajo la idea o el tema objeto de la cita y, por otro lado, probar un hecho o reconocer una idea que contribuyó al trabajo de investigación. Elementos de una cita son, por ejemplo, nombre del autor y la obra, fecha de edición-publicación y editorial.
- Copete: párrafo inicial que sintetiza la información del texto y que suele destacarse tipográficamente (en negritas o cursivas o con letras de otro tamaño). Se coloca entre el título y el texto.
- Epígrafe: enunciado que aclara la imagen o fotografía utilizada. Fecha de edición o de publicación: indica cuándo salió a luz el texto. Nos sirve para ubicar de qué tiempo data el conocimiento que se nos brinda, sobre todo en textos científicos o de divulgación es importante para ver si hubo avances relacionados con lo expuesto.
- Glosario: suele aparecer al final del texto. Es una lista ordenada alfabéticamente de términos técnicos o que, por alguna razón, puedan presentar dificultades al lector, acompañados de una definición sin mucho desarrollo y, la mayoría de las veces, con ejemplificación.
- Índice: en la actualidad, se suele colocar indistintamente al comienzo o al final de un libro. Es una lista ordenada de los contenidos. Nos sirve para conocer en forma esquemática de lo que tratará el texto. Intertítulo: se coloca entre párrafos con letra más pequeña que el título. Enuncia el tema (o subtema) de uno o más párrafos dentro del texto. Puede estar integrado a un párrafo o no.
- Nombre/s del autor o de los autores: el creador y redactor del texto, sea en colaboración o no. Nos ubica en el tipo de información del texto, en la “línea” que sigue, etc., sobre todo en trabajos productos de la investigación en ciencias.
- Nota: explicación, advertencia o comentario de cualquier tipo. Proporciona información adicional sin interrumpir la secuencia lógica del texto: significado de palabras, correcciones, comentarios, etc. Pueden ir agrupadas al final de todo aquel o al pie de cada página. Tiene como función principal explicar, aclarar o ampliar información. Pueden ir ubicadas al pie de página, al final del capítulo o al final de la obra.
- Soporte: medio gráfico o visual en el que puede aparecer un texto. Es el portador del mismo. Por ejemplo: diario, revista, periódico, diccionario, enciclopedia, libro de historia, entre otros.
- Título: palabra, frase u oración que encabeza un texto. Generalmente, en los textos expositivo–explicativos y en los argumentativos, adelanta el tema del texto.
- Volanta: aparece sobre todo acompañando textos periodísticos. Se coloca encima del título, con letra más pequeña, y contextualiza la información que sigue por eso este eje de sentido sirve, muchas veces, para aunar distintas noticias que en días sucesivos hablan sobre el mismo tema.
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